lunes, 5 de mayo de 2008

Agua II.

Hace tiempo viví en una casa que se inundaba cuando había fuertes lluvias que desbordaban el muro del patio. No era sólo agua porque el registro bajo el que pasaban las tuberías del barrio rebosaba también. Se veía flotar algo más que heces y papel higiénico: compresas, tampones (y sus aplicadores, casi todos de plástico), condones, algodones, bastoncillos, colillas, papel de aluminio (¿¿?¿¿¿), comida…usar el váter como papelera implica tirar varias veces de la cisterna para que consiga tragar toda esa basura, y por supuesto, contamina.

Hablaba de lo visible, porque lo más grave podría ser lo que añadimos al agua, que dificulta las tareas de las depuradoras rompiendo su equilibrio bacteriano. Un ejemplo, los ambientadores de inodoro, las lejías y detergentes. Puro veneno.

Existen limpiadores para el hogar libres de fosfatos y productos tóxicos, me han contado casos de tuberías que apestaban y tras usar un tiempo productos no agresivos el mal olor desapareció. Aparecen cada vez más marcas respetuosas con el medio ambiente: Ecover (la mayoría de sus trabajadores van en bicicleta al trabajo, pero no es español), Froggy, LO MEJOR ES HACERLOS NOSOTROS

(*Última hora, tiempo después se publicó la etiqueta "Limpieza" pásate por allí)

Pero también podemos fabricar nuestros propios limpiadores, hay muchas recetas en Internet, casi todas se componen de: vinagre, sal, jabón natural, bicarbonato, limón, + agua y/o esencias de plantas que perfuman.

Unos ejemplos: puedes limpiar sartenes y el horno en caliente con sal, cuando enfríe la retiras. Puedes evitar que se atasquen las tuberías con agua caliente-vinagre-bicarbonato de vez en cuando, en lugar del horrible “Cilit Bang espuma”…

Si tenemos dinero hay detergentes ecológicos.

Podríamos intentar que la poca agua que tenemos no esté contaminada, pruebe una vez y si no queda satisfecho, le devolvemos sus antiguos malos hábitos.

(Foto: algas que proliferan por exceso de fosfatos en el agua, que no dejan respirar a otros seres vivos).

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Interesante.Como siempre.

No me habia parado a pensar en sustitutos a esos productos que uso para limpiar...pensaba que la lejia ya era usada en tiempos de los Tartesos..craso error!

Pero una vez mas vuelvo a pensar en el tema raiz por el que no soy todo lo respetuoso con el medioambiente como me gustaria serlo: El tiempo.

Solo tengo 14 horas diarias..para tirar de mi vida..ahora que me estoy planteando contratar a una señora por horas para que me limpie el cubil...no me veo echando horas para fabricarme mi propio desinfectante.

....ahora mismo investigo el tema de los productos de limpieza menos contaminantes..dolientes para el bolsillo (por lo que veo) pero calmantes para la conciencia...Me parece un trato justo.

Por cierto y para completar la cosa..cuando se busquen detergentes ecologicos ,existe un organismo europeo que certifica lo "ecologico " que es el producto ,se llama Ecolabel.Mas informacion aqui la pagina es un toston ,no creo que nadie la lea.Pero al menos te puedes quedar con el simbolito que te indica de un solo vistazo que producto contamina menos.

Train dijo...

Bueno, utilizar escamas de jabon natural es más barato y no te hace perder tiempo, las nueces tampoco (aunque son importadas). Echar vinagre a los azulejos de la cocina para quitarles la grasa sólo tiene el inconveniente que durante una hora olerá mal...¡es cuestión de ganas!. Gracias por tu aportación, a ver si así hacemos algo apañao.

Train dijo...

¡Ah!hay mil cosillas, por ejemplo usad mejor acondicionadores para el pelo de los que no necesitan aclarado. Acabo de aprender que se puede depurar la condenada piscina prescinciendo del cloro: ¡con sales y plantas!.

el escríba dijo...

El precio del progreso.Tendríamos que volver a los caballos o hacía delante y que vayan cediendo en negociaciones y licencias para expansionar los recursos sin emisiones dañinas. interesante! el agua es fundamental.

Train dijo...

Ese es el quid de la cuestión, el precio del progreso no tiene que ser alto, el desarrollo sostenible es posible. Aveces no es más difícil elegir la opción más ecológica y barata... eso no conviene a quienes quieren vender, por éso las desprestigian ó fomentan su desconocimiento.