viernes, 11 de julio de 2008

Malas hierbas.


Por azar ha caído en mis manos otro libro de FranÇois Couplan “La naturaleza nos salvará” ¡y eso debe ser porque tengo que hablar de él!. El otro que tengo es el de la foto y que os recomiendo (caro, pero muy práctico).
Couplan se lleva a la gente al campo para hacer ejercicios de supervivencia con plantas silvestres y te hace comprender cuáles son nuestras verdaderas necesidades vitales.
Si miramos la globalidad de la historia el 99.5% ha sucedido en la prehistoria. Arqueólogos y antropólogos ven más que probable que nuestros antepasados pasaran 3-4 horas recolectando (la caza no suponía una parte importante) y el resto del tiempo se dedicara al ocio (los simios se pasan las horas muertas haciendo vida social con el despioje), de modo que esa imagen de penurias e incomodidades sería totalmente falsa. Después llama a la aparición de la agricultura como la “hija de la guerra”. Una cosa es cierta, no se han hallado trazas de guerra en el Paleolítico como a partir del Neolítico.
Está convencido de que nuestra manera de alimentarnos tiene un impacto directo en nuestra salud y el medio ambiente, nos intoxicamos con excesos y comidas industriales refinadas, la solución no es lo artificialmente enriquecido ni las cápsulas de vitaminas.
También cree firmemente que muchas hambrunas podrían haberse evitado ó aliviado (aparte de su preocupación por la superpoblación), pero estos conocimientos se han perdido, denigrado.
Aquí las grandes empresas agroalimentarias no ganan nada con lo que crece sin dificultad en todas partes. Las plantas realmente invasivas son las que plantamos (que provienen de las silvestres), nuestros vegetales son mimados, hemos hipertrofiado verduras sacrificando su gusto y propiedades nutritivas por un mayor tamaño y contenido de agua.
Las "malas hierbas" en cambio son auténticos concentrados: las ortigas (muy buenas en sopas, pestos, tartas saladas…) tienen 7 veces más vitamina C que las naranjas, mucho calcio y 3.5 veces más hierro que las espinacas, 6-9% proteínas en peso fresco y hasta 40% en seco. En la Edad Media las “brujas” conocían todos los secretos de estas plantas, como la berza salvaje que me dijeron que las mujeres daban a sus maridos en potaje como vigorizante para sus noches locas. Hay restaurantes de renombre que lo están poniendo de moda y te cobran un riñón por un plato de plantas silvestres. La variedad es inmensa y los sabores, insospechados (he probado una flor que me recordaba a la habichuela).
También explica cómo debemos combinar los vegetales para extraer sus proteínas, porque no es tan sencillo como comer hierbas sin ton ni son (lo de que deben ser de origen animal… si alguien lo desea le puedo transcribir esa parte).
Cuando te vas a recolectar entras en estrecho contacto con la naturaleza, la respetas y te satisfaces con lo que te da. Las tóxicas son fácilmente reconocibles con un manual (en el sur puede que la única que resultaría mortal es la adelfa, ricino y poco más). Hay normas: sólo se recoge un tercio de la planta, en el caso de que sea abundante y no más de lo necesario para tu consumo.
No pretende cambiar a nadie, somos totalmente responsables individualmente de todo lo que nos está sucediendo (es de hipócritas echar el balón al de al lado, debemos asumirlo de forma personal). Pero igualmente tenemos la capacidad de reaccionar y parar todo esto.
Si cambias algo, será contagioso…habla de la polémica “resonancia mórfica” de Rupert Sheldrake (me hace recordar las Bene Gesserit de Dune aunque no venga a cuento) también menciona el “efecto mariposa”.

Si te apuntas a mover montañas eres bienvenid@.

6 comentarios:

Helena dijo...

Muy interesante este libro, me lo apunto a mi lista de lecturas para este verano. Las teorías de este este autor me recuerdan mucho a las del antropólogo Marvin Harris, el cual también está totalmente convencido con todos los estudios que ha hecho de distintas sociedades humanas que la más saludable y cómoda es la de los bosquimanos, que llevan 20.000 años o más con un mismo sistema de vida, esto es, como cazadores-recolectores (más lo segundo haciéndo que sean una sociedad muy igualitaria en todos los niveles, no hay clases sociales y la mujer tiene su voz)el cual sólo ha hallado problemas ahora por el gobierno de Botswuana que los está dejando sin tierra y recursos hídricos. Todo aquel que los ha conocido (un profesor mío por ejemplo) dice que transmiten paz y optimismo.Sus conocimientos de plantas son abrumadores, y saben de cualquier remedio, como los que viven en el Amazonas y muchos otros lugares donde perviven dichas sociedades(este profesor ha estado en ambos lugares hablando con chamanes, y siendo botánico se siente ignorante al aldo suyo...). Jared Diamond, fisiólogo y naturalista en su libro El tercer chimpance explica con datos fehacientes como la agricultura fue más un mal que un remedio, siendo una idea falaz aquello que se nos ha hecho creer, como tantas otras. Se basaba datos paleontológicos, antropológicos... aclarando muchas cosas. Yo quiero entre otras cosas especializarme en botánica y ecología, son temas que me apasionan, esta semana que viene estaré por el Pirineo acompañada de botánicos. Plantas medicinales comienzo a saber algunas, pero prepararlas no me atrevo, el primer paso en el que estoy es reconocerlas y diferenciarlas, ejejej. Es cierto que las plantas de cultivo son las mismas silvestres lo que seleccionadas por el ser humano para que sean cada vez menos tóxicas y con frutos de mayor tamaño, por eso el peligro de los transgénicos en las zonas de als que son originarias, como el maíz en México (sabías que la zanahoria salvaje, un bulbo, es de color morado y así fue la que se consumía hasta hace tres siglos? en Mallorca aún se utiliza y la gente al verla piensa que es de invención humana). Es por ello que las plantas cultivadas han de ser rociadas en muchos casos por plaguicidas de todo tipo, pq han perdido sus defensas y en gran medida como consecuencia sus propiedades. Igualmente todavía se está a tiempo, el campo es generoso y si las recogemos sin excesos como bien dices, podemos volver a la alimentación sana en contacto con la naturaleza (recomiendo recoger esparragos, se hierven, echas un poco de aceite y sal y están buenísimos, el tallo que dejas es como una hidra y rebrota)y sin gastarnos un euro. Salud!
P.D.:La sopa y puré de ortigas es una delicia para el paladar, directa del jardín de casa.

Train dijo...

¡Me encanta Marvin Harris! Por mucho que intenten desmontarle todas las teorías es un genio. Lo del Amazonas es justo lo que le ocurrió a Couplan, que se ha dedicado a viajar por todo el mundo para hacer una enciclopedia sobre estos saberes en vías de extinción.
Entre la inmensa mayoría de cazadores-recolectores no hay estratificación social (existe la figura del líder que es consensuada) ni la misma división sexual, además regulan la natalidad. Cuando se creó e intensificó la agricultura aumentó la población y la necesidad de defender un territorio delimitado y unos stocks…el resto va sobre ruedas hasta hoy (explicación simplista, pero no voy a hacer una tesis).
Conocía lo de la zanahoria por una chica que me llevó de colecta (que ha dejado de arrancar los yerbajos de su huerto, ahora se los come), aquí los más viejos aún saben preparar las borrajas, cardos y un infinito etcétera porque la variedad es muchísimo mayor que las cultivadas. Como bien dices no siempre hay que arrancarlas de raíz.
Pues que suerte tienes por pasar esos días en los Pirineos estudiando plantas, debe ser precioso…sobre fitoterapia ya hablamos otro día que seguro que de eso entiendes un rato.

beatriz dijo...

Si! volvamos a los tiempos de las carvernas, sin strest, sin "dias de rebajas", sin tener que elegir entre no se cuantas variedades de tomate en el supermercado...en realidad cuando me dejaste el clan del oso cavernario, no voy a decir que Ayla me diera envidia porque la tenian mu putea..pero la vida de la curandera no estaba nada mal ...asi que creo que mas que evolucionar hemos ido para atras, quedandonos con lo malo de aquellos tiempo, como por ejemplo, la suyugacion de la mujer

Train dijo...

Bueeno bueeeno, si viviera en una gruta ¡echaría de menos unas cuantas cosas! pero es cierto, creemos que todo lo que tenemos es necesario y que hemos avanzado para mejorar sin saber a dónde nos está llevando tanto "progreso". Por cierto, no llegué a darte las continuaciones de la saga porque me resultaron un poco coñazo, pero después ella encuentra a sus "iguales" y de subyugación nada...es más, se desviven por darle placer.

beatriz dijo...

si echaria unas pocas cosas de menos (internet por ejemplo :P )pero creo que podria superarlo a base de carreras por el monte y olor a aire puro ( o a ajax pino..como digo yo..¡que que verguenza!, voy a monte y me parece esta oliendo a ambientador de coche..), ¿se desviven por darte placer?...lo dicho ¡vamos pa tras ¿eh?

Train dijo...

Me parto con el ambientador de coche de pino jajajajajja