viernes, 8 de agosto de 2008

Tabaco.

Los efectos en fumadores pasivos y activos son conocidos ¿pero qué pasa con nuestro entorno? Hay colillas por todas partes: ciudad, campo y playa ¡son omnipresentes!. Vamos a hacer un viaje con uno de esos cigarritos para comprobar que son aún peores de lo que ya intuíamos:

Fuego:
Perdona ¿tienes fuego?. En nuestro país parece que se provocan unos 290 incendios forestales al año por colillas mal apagadas. Los coches vienen equipados con ceniceros pero las cunetas están llenas de colillas (donde suelen comenzar este tipo de incendios).

Agua:
Cuando las tiramos al suelo incluso en una ciudad puede acabar siendo arrastrada hasta una alcantarilla. En la playa se las lleva el mar. Cuando tiramos colillas al inodoro no nos paramos a pensar que contienen 4000 sustancias tóxicas. El alquitrán, arsénico, amoniaco y la nicotina por ejemplo son contaminantes y un solo cigarro puede echar a perder entre unos 8 y 50 litros de agua como mínimo (encuentro diferentes cifras según se trate de nieve, agua salada, dulce…).

Tierra:
Según la OMS hay más de 43000 km2 de tierra dedicados al cultivo de tabaco en lugar de alimentar a millones de personas.
Como después hay que secar las hojas, la deforestación para obtener combustible asciende a más de un 12% por año.
Las colillas que se tiran al suelo tan alegremente tardan entre 2 y más de 50 años en descomponerse (si se entierra en la arena de la playa por ejemplo). El acetato de celulosa de los filtros es lo más dañino porque contienen buena parte de la porquería y no se descompone tan fácilmente.
Animales como las tortugas la ingieren y se ahogan (también los bebés).

Aire:
Parece ser que cada fumador emite una media de 0.22 gramos de partículas finas de PM10 por día, igualando a un coche diésel que ha recorrido 220 kilómetros.
En Barcelona han hecho algunos test que prueban la presencia de elementos tóxicos provenientes del tabaco en lugares donde no se está permitido fumar, como en colegios. Ya en las discotecas era alarmante
.

Si alguien pensaba dejarlo aquí tiene algunos motivos más, pero para quien no quiera ó pueda hacerlo me permito darle algunas recomendaciones:
Podéis tener una cajita (cerillas, caramelos, lata de refrescos, etc) donde meter las colillas a la espera de llegar a la basura.
Olvidad las boquillas de plástico.
Como se ha visto, los filtros son muy perjudiciales para el fumador y para el medio ambiente. Existe la alternativa del tabaco de líar (p
orque no imagino a los chavalillos de 16 años fumando puros ó en pipa… ) es más barato, menos envases a largo plazo y dicen que el papel dura más y se fuma menos.
Si una persona fuma unos 5 cigarros al día…eso hace comprender por qué vivimos en un mundo-cenicero y por qué generan una monstruosidad de basura por la que pagamos para que sea recogida. No debemos olvidar que la industria que los fabrica y transporta también contamina y que vienen empaquetados con papel y plástico. Es uno de los consumos más inútiles que existen.

6 comentarios:

Opinador Lenguaraz dijo...

Ciertamente la temática del tabaco es complicada, ya que resulta difícil comprender los motivos que hacen que una industria cuyo fin es perjudicar seriamente la salud, siga viva. Supongo que debe haber algunos políticos a los que por algún oscuro motivo les cuesta acabar con ellas.
Y no sólo perjudican la salud sino que provocan un enorme gasto en tratar a los enfermos del tabaco, aunque alguien podría decir que nuestro gobierno recauda impuestos con el tabaco, pero yo preferiría pagarlos de mi bolsillo antes que ver sufrir a los realmente enganchados al tabaco.
De todas formas se debería ser tolerante con la mayoría de fumadores porque aunque lo intentan dejar, no lo consiguen, o pronto recaen. Además, no todos te tiran el humo a la cara, muchos son respetuosos...
Yo por supuesto no soy fumador, pero entiendo que una vez enganchados les cueste dejarlo, el problema reside en evitar que la gente se enganche, pero mientras existan las tabqueras es imposible, y se deteriorará el medio como bien explicas.
Si quieres, otra forma de que traten de dejar el tabaco, es hacerles saber que es muy desagradable besar a un cenicero, y que el chicle no lo hace mucho más placentero, je, je.
Un saludo.

Train dijo...

Es cierto que da que hablar, pero no intento que lo dejen (ya sería mucha pretensión por mi parte) sólo doy más motivos a quienes quisieran hacerlo, también doy alguna recomendación a los fumadores. Si no fuera tolerante tendría que acribillar a la mitad de mi familia y amigos a los que tanto quiero (y tirar el narguile recuerdo de un viaje), eso sí nos pegamos unos debates...porque sólo con los que me rodean tengo mi dosis diaria.

beatriz dijo...

Afortunadamente la gente que tengo más cerca ha dejado de fumar...antes entre lo que fumaba mi madre y mi amiga, ,me habia hecho fumadora pasiva y hasta me gustaba el olor del tabaco...

Lo cierto es que los politicos prohiben el tabaco con la boca pequeña..porque las restricciones de los lugares para fumadores fue una ley absurda, que no cumple nadie. Realmente creo que habria que prohibir fumar en todos los pubs y discotecas porque el ambiente en esos sitios cerrados llega a ser irrespirable.

Train dijo...

Ya pero eso entra dentro del enfrentamiento entre fumadores pasivos y activos que es demasiado peliagudo de tratar, quiero centrarme como siempre en la naturaleza; procurar que si algun fumador lee esto procure no tirar más colillas al báter, cuneta, suelo...para eso están las basuras. Los políticos no pueden parar algo que mueve tanto dinero, se los comerían con papas.

Lastrux dijo...

Ya estaba convencido de que el Tabaco era una mierda...

Ahora, después de haber leido esto, más.

Bromas aparte y lo digo completamente en serio, EN GENERAL, fumar es un hábito sucio y desagradable. Incluso los fumadores más "educados" y "tolerantes" ensucian a diestro y siniestro (incluso sin darse cuenta). Es uno de esos hábitos asquerosos que debido a que socialmente está admitido (no hace mucho, incluso bien visto) casi todos aceptamos sin protestar.

Soy hijo de un fumador recalcitrante (ya lo ha dejado) y me he criado entre humo y colillas, siendo muy niño yo iba AL BAR A COMPRAR TABACO para mi padre... algo por otra parte nada extraño en aquellos años.

Sorprendentemente ni yo ni mis hermanos hemos fumado jamás (exceptuando las "pruebas" que todos hemos hecho en la adolescencia). Los tres nos hemos casado con mujeres que no fuman y en nuestra vida cotidiana "huimos" de los sitios con humo (bares, restaurantes, pubs, etc.).

En mi caso, me molesta tanto, que incluso en terrazas al aire libre, la cercanía de alquien fumando me amarga la comida. (Hablo de que sin ver a nadie fumar, mi olfato detecta la situación y mi organismo reacciona con desagrado hacia lo que yo esté comiendo o bebiendo).

Llamadme extremista, pero PASO DEL TABACO Y DE LOS FUMADORES (en general).

Train dijo...

Entiendo lo que decís, mis padres también fuman y aveces el salón parecía Londres, pero prefiero centrarme en cómo ser un fumador menos malo que en crucificarlos a todos :-/