jueves, 11 de diciembre de 2008

Sobrepoblación.

¿Una falsa idea con la que conspiran los ricachones o una amenaza real?
No hay que ser una lumbrera en matemáticas para comprender que si somos más de 6000000000 de habitantes en el mundo y tenemos problemas, si seguimos creciendo de manera exponencial no nos irá de perlas... Somos muchos, muchísimos y no hay garantías de que los ecosistemas soporten tan dura carga a largo plazo (vídeo donde es preferible saltarse a la presentadora).
Las soluciones para aumentar la producción de alimentos: pesticidas, cierta maquinaria, transgénicos, etc no han hecho más que agravar el problema ó crear desconfianza; las tierras y el agua se acaban degradando y luego no sabemos qué hacer con los refugiados ambientales, los que pueden se suman a las megalópolis donde aparecen nuevos conflictos.
Se dice que es absurdo porque aun queda mucha superficie sin habitar ¡y menos mal! ¿es que no dependemos del resto de nuestro entorno para sobrevivir? Si lo ocupamos todo sería imposible, la población no se reparte de forma uniforme sino en concentraciones y la relación de recursos que podemos extraer del medio para sostenernos será insuficiente y/o deficiente (muchos países no producen ya lo necesario y deben importar). Vamos a sumarle que los habitantes de países desarrollados, menores en número, consumen hasta 15 veces más que los subdesarrollados = contaminación.
Después dirán que todo se regula naturalmente, que la población envejece y no tendremos jóvenes que los sustenten (ya quisieran pero con este paro...) es la pescadilla que se muerde la cola porque en el futuro también envejecerían, un crecimiento ilimitado es ecológicamente insostenible la población no se termina en nuestras fronteras, hay países abarrotados ---y luego viene la cuestión peliaguda de si los necesitamos o no cuando se juegan la vida para llegar hasta aquí.
En las naciones pobres es vital tener una familia numerosa para subsistir además no cuentan con planes de pensiones, la solución es bien complicada e idealista.
Creíamos que con las máquinas se lograría trabajar menos y vivir mejor, el resultado es que hay unos pocos muy ricos y muchos tremendamente pobres, sin un reparto más equitativo de la riqueza (medianamente viable en los mundos de Yupi) no será posible una regulación demográfica.
La educación es fundamental para evitar embarazos no deseados y ahorrarnos discusiones interminables sobre el aborto. Persiste el problema de la religión; muchos siguen con eso de “creced y multiplicaos” (señores, que se escribió cuando había dos gatos) y creen ingenuamente que con la abstinencia podemos rechazar los métodos anticonceptivos.
Nadie habla de hacer campañas masivas de esterilización, ni de controlar el número de hijos como en China. Pienso que parte la clave está en dar libertad a la mujer, poner a su alcance los medios para controlar su sexualidad, con dos hijos por familia (vamos a dejar la tribu de los Brady para la ficción) se disminuiría la población mundial, o como mínimo aspirar al crecimiento cero.
¿De verdad no tenemos ninguna responsabilidad con los aproximadamente 500 NIÑOS QUE MUEREN CADA HORA POR DESNUTRICIÓN?
Se dice que son patrañas, pero no dan mejores argumentos y mientras tanto repito somos SEIS MIL MILLONES de almas en un mundo injusto porque si esos muertos de hambre pudieran consumir como nosotros ya habríamos dejado de existir. Debemos decrecer para que ellos tengan su parte del pastel.

Aquí han puesto palabras a todo cuanto podría pensar (en la página 71 hay una reflexión de Carl Sagan: si cesa la miseria se regulan los nacimientos) podéis ponerle musiquilla con almíbar.

No hay comentarios: