sábado, 20 de noviembre de 2010

Comercio justo y ecológico (o no tanto)

Toca antes de seguir con multinacionales y lo posponía por pereza. Aquí desarrollaron puntos en los que no voy a profundizar, os traduzco de otros lugares:

Fomentan que los pequeños agricultores se organicen en cooperativas, pero al parecer no se está vigilando con tanto celo que otras sociedades aprovechen la coyuntura. Saltó la voz de alarma con algunas enormes plantaciones que mantenían a los agricultores igual de pobres. Donde la soberanía alimentaria es precaria, se sustituyen los alimentos de consumo local por los de exportación.

Hay quien afirma que los beneficios van a parar a los intermediarios (O.N.G’s. y vendedores) porque en términos reales, el productor obtiene mayores ingresos pero insignificantes, no se puede considerar una victoria, siguen en la miseria.

La integración de este comercio en una economía mundial de mercado ¿es la solución a sus problemas? Creíamos que era precisamente la causa de todos sus males. Así no provocaremos una transformación social, es adaptarse a las reglas de juego capitalista dándole un toque humano.
Las producciones a gran escala deben contar ciertos márgenes (prever cantidades, pagar a proveedores, etc) hay casos en los que los precios de C.J. de una marca “x” son más bajos que los del mismo agricultor distribuido por una marca “100% justa”. Es decir, mismo plátano, distinto logotipo. Muchos como el controvertido Havelaar entran en la dinámica…las cantidades demandadas fomenta los monocultivos (pérdida de biodiversidad) y entran en competición entre sí bajando precios…y tal vez su integridad.

Al intentar captar al máximo de consumidores acaba asfixiando otras formas de comercio y se convierte en monopolista. Os hablo de su venta en grandes superficies (Carrefour, El Corte Inglés, Eroski, Alcampo…) y cadenas como Starbucks y McDonald’s (ya los pondremos a caldo otro día). Práctico para el consumidor, pero contradictorio. Este lavado de cara aumenta sus ventas, tu carro sigue lleno, pero la conciencia queda tranquila si hay algo de comercio justo dentro.

Así no ponemos en tela de juicio el funcionamiento del sistema internacional, nos hacen creer que con nuestro consumo podemos personalmente sostener el desarrollo del Sur (cuando lo acuciante es la anulación de la deuda, la corrupción, un salario mínimo digno…) Integrarlos en nuestro molino satánico es lo que deberíamos evitar.

Aunque intenten priorizar el transporte en barco suele hacerse por avión, el más contaminante. Se trata de un circuito comercial corto (pocos intermediarios) con un circuito GEOGRÁFICAMENTE LARGO= huella de carbono que descompensa los esfuerzos que se hicieron al cultivarlo ecológicamente.

Además, se venden productos que nosotros ya producimos como mermeladas, vino, arroz…Lo que no, cacao-café-té (lo trataremos) tienen en común que son innecesarios en nuestra alimentación, y son excitantes que nos dan el empujoncito que necesitamos para nuestro ritmo de vida demencial.

Tampoco pueden asegurar que los transportistas y productores de materias primas que transforman los artesanos del C.J. tengan igualmente unas buenas condiciones laborales. Los vendedores en el “primer mundo” son voluntari@s en muchos casos, contra eso no pueden competir los pequeños vendedores locales. Debería ser un C.J. de principio a fin.

Muchos de los responsables están participando en el debate, lo ideal para que sea constructivo. Hay quejas contra los decrecentistas--de objetivos utópicos-- los partidarios del C.J dicen pasar a la acción en un mundo que se sabe de antemano imperfecto, consiguiendo avances sociales. No eliminarán todas las injusticias, sus modestas aspiraciones se concentran en mejorar la vida de algunas poblaciones del Sur.

Desde esta óptica parece una herramienta de cooperación internacional a corto plazo. El medio ambiente aparece en un segundo plano (cuando es inseparable). Debería ser, en todo caso una medida de urgencia en una etapa de transición hacia la simplicidad de toda la comunidad humana, independientemente del hemisferio en el que se encuentren.
Lo realmente necesario es un cambio estructural, que los intereses de la economía no prevalezcan sobre la ecología. No se trata de consumir de otro modo, sino de consumir menos, tampoco buscar un desarrollo alternativo, sino una alternativa al desarrollo.

Personalmente comparto estas ideas y estoy en ello, no sin dificultad. En casos muy excepcionales tomo una nube y fuera de casa, claro..cambié la cafetera... El té tampoco lo compro, pero bebo fuera (lo cual también sucede con poca frecuencia). El chocolate… ains…no sé si cuela decir que me lo recomendaron por el hierro…con sus avellanas y el olorcillo que tiene… un sucedáneo de algarrobas no me deja igual…es uno de los caprichillos que comenté.
Mientras intento llevar a la práctica las enseñanzas budistas del desapego y cese de pasión (OOM) me contento con comer menos jeje, de fabricante nacional o C.J. de Oxfam. También compro artesanía cuando tengo que hacer un regalo material sin equivalente nacional.

Porque dentro de lo malo, es lo mejor
Insisto, el cacao es tan embriagador, tan pegadizo…Fijaos en un par de detalles:
1- “Si lo toma el boxeador, golpea que es un primor” jajaja
2- El bote de antes: “eslomaos” con sacas y pareo. Ahora me deja otra imagen en el subconsciente… ¡hay que ver los logros de lo “políticamente correcto”!
Una soberana tontería, pero me ha parecido curiosón.

13 comentarios:

Homo libris dijo...

Me parece de lo más interesante el enfoque crítico que propones sobre el comercio justo y las cadenas de distribución que le dan soporte. Imagino que te ocurrirá en ocasiones algo parecido a cuando criticamos las fuentes energéticas renovables por el impacto que producen (es el dilema de la elección del mal menor): a mí suelen decirme entonces que nunca estamos contentos con nada, que siempre criticamos todo... Y es verdad, digo: no hay nada perfecto, todo es criticable positivamente y mejorable. ¿Por qué conformarnos, por tanto, con algo mediocre y con aspectos negativos sobre nuestro entorno más que reconocidos?

En fin. Te lanzo un par de preguntas: ¿por qué Oxfam? y, ¿dónde consigues o cómo preparas la algarroba como sucedáneo del chocolate? ¿Hay algún lugar en Málaga donde se distribuya como producto local?

Un saludo,

Trotalomas.

Train dijo...

Me conformo, con el comercio local-ecológico-de temporada (aunque no cumplo las 3 tanto como quisiera). Vivimos en un lugar excepcional, con microclimas que nos permiten cultivar casi de todo, otros no lo tienen tan fácil
Por eso, que al menos sea de C.J, que como bien dices puede mejorar sin convertirse en una víctima de su éxito.
No preparo las algarrobas, me las como por el campo. Lo del sucedáneo me lo dieron ni recuerdo cuándo y me dejó “psss”. Conozco a un chico que las recoge para una cooperativa, lo que cotiza más son las semillas, la harina se la devuelven y hay herboristerías que lo venden (no me he informado más pero si quieres lo hago). Hay tartas de algarroba típicas en Portugal ¡exquisitas!, palabra cursi, pero hay que usarla cuando el que me lo contó babeaba recordándolo.
Oxfam porque paso con frecuencia por Nosquera, en Málaga hay otra tienda de C.J. en Muro de Puerta Nueva de la que me han hablado muy bien. Sencillamente hablaba de lo que conozco.
En Bélgica comprobé que era una de las O.N.G que más se movían, con muchos actos a pie de calle (como aquí Ecologistas en Acción). Gracias a ellos aprendí algunas cosillas aunque ya te digo, no es mejor ni peor que otras.

Y Dune es un gran libro y la Ciencia Ficción ecología pura…si no lo has hecho te obligo a leer a Orson Scott Card, mi dios.

trotalomas dijo...

Train, lo de las algarrobas te lo preguntaba porque me ha llamado mucho la atención lo del sucedáneo. Yo también las he comido en el campo y de hecho sé de muchos árboles que no cosechan porque los tienen como "elemento decorativo" en los parques y jardines de la ciudad y podría recogerlas pero por lo que he visto convierten las semillas en harina y, claro, no creo que yo pudiese llegar en casa a lograr algo de textura tan fina. Miraré en herboristerías, a ver si encuentro algo por aquí. :)

Respecto a los cultivos, ciertamente aquí es posible obtener una variedad tremenda de productos (igual que en Granada, de donde donde soy, desde el clima subtropical de la costa al de montaña, y a mi querida Vega del Genil) y aunque sigo a algunos productores locales y "ecológicos" de la zona en algunos mercadillos, lo cierto es que queda mucho camino por recorrer.

Respecto a Oxfam te preguntaba porque, si bien es cierto que son muy activos, hace un tiempo me estuvieron hablando de ciertas prácticas poco claras de su directiva y de ciertos mandos intermedios (alguien de confianza) y, desde entonces, al igual que me ocurre con otras grandes ONG, soy bastante cuidadoso en mis acercamientos a las mismas. Lo que sí es verdad es que a Intermón-Oxfam, en esto del C.J., hay pocos que les hagan sombra.

Respecto a la ciencia ficción y la ecología, coincido contigo. De hecho, tengo pendiente una entrada en Homo libris sobre el tema. A Dune lo he tenido presente recientemente, por la muerte de Dino De Laurentiis, que produjese la versión cinematográfica, y a Scott Card le he leído (fundamentalmente la saga de Ender y algo de su faceta fantástica, con Esperanza del Venado), aunque tengo mucho pendiente de él.

Por cierto, seguro que te gustarán los cuentos de Los viajes de Tuf, de George R. R. Martin, si no los leíste; son de lo mejor y más divertido -sin dejar de ser muy críticos- que he leído en ciencia ficción con vinculaciones ecologistas.

Saludos.

Azote ortográfico dijo...

Aunque las tiendas de comercio justo que he tenido ocasión de conocer hasta la fecha están en Córdoba y Granada, me apunto yo también la de Muro de Puerta Nueva, a ver cuándo me puedo escapar.

Por cierto, han abierto un supermercado vegetariano en c/ Gerona (cerca de las antiguas oficinas de Tráfico). Aún no me he podido acercar ni comprobar cuál es su filosofía (no obstante, me parecería un poco absurdo propugnar el vegetarianismo y no ser consecuentes con el tipo de comercio que se apoya desde el propio establecimiento), pero a priori no parece una mala iniciativa.

Un abrazo.

Train dijo...

Trotalomas: No creo que sea difícil encontrarla, por Álora hay una cooperativa. Si me tuviera que llevar 3 árboles a una isla desierta uno sería un algarrobo ¡qué porte! Da gusto mirarlo, comerlo y descansar debajo en verano.
No me sorprende nada lo de Oxfam, en todas partes se cuecen habas pero sigue quedando la labor de todos sus voluntarios que no se manchará por los 4 codiciosos de siempre. Descuida, ya te captaremos para la secta verde.

Azote ortográfico: Qué original, un blog de ortografía…Creo que conozco la de Córdoba (ayyy esa ciudad me ha cambiado la vida) en Málaga no había oído hablar de ese supermercado, pero hasta que no lo visite creo que no lo comprenderé muy bien. Sin embargo restaurantes sí se de alguno y los hay MUY buenos por aquí.

trotalomas dijo...

Train, no creas que tenéis que hacer mucho esfuerzo para "captarme" para esa secta, jejeje. Ya me uno yo solo, jajaja. Tomo nota de lo de Álora, ya investigaré algo sobre el tema.

Respecto al supermercado vegetariano, nosotros -Azote y un servidor- nos quedamos también con las ganas de saber cómo sería. Si te pasas, que sea de mañana: abren hasta las 5 y media de la tarde, con lo que ir a comprar allí se vuelve un poco complicado. Eso sí, los sábados por la mañana también abren.

Y coincido con lo de Córdoba: a mí también me cambió la vida, jejejeje. Es una ciudad preciosa, a la que me gusta volver siempre (excepto en verano :D).

Un saludote.

Azote ortográfico dijo...

Train, el supermercado es bastante nuevo, no sé si llevará abierto un par de semanillas o así. Yo me enteré de su existencia a través de los emails que me llegan del CACMA (Colectivo Andaluz Contra el Maltrato Animal, pero se nos cayeron ayer los palos del sombrajo a Homo Libris Trotalomas y a una servidora cuando nos lo encontramos cerrado a cal y canto porque su horario es de 10 a 17:30 de lunes a viernes, y de 10 a 14 los sábados. Haremos un segundo intento, a ver qué tal.

De los restaurantes sí que tengo constancia, aunque también los tengo pendientes de visitar. Esperaremos a una ocasión especial, pues.

En cuanto a la cooperativa de Álora que mencionas, es cuestión de informarse y encontrarla, que me sé de uno al que se le va a saltar la hiel si no lo hace, jajaja.

P.D.: ¿Cómo es eso de que Córdoba te ha cambiado la vida?

Un abrazo.

Train dijo...

Al leer supermercado vegetariano creo que más de uno pensamos ¿“Superfrutería”? cavilando caigo en la cuenta de cosas que suelo necesitar, pero hasta que no lo vea no entenderé muy bien el concepto, que tenga todo certificado para veganos o algo así.
La próxima entrada casualmente está relacionada con el maltrato animal.

P.D.: En mi vida cuento tres “puntos de inflexión” en formación y residencia= afecta a todo lo demás, Córdoba ha sido siempre la pieza clave. Ojalá Málaga tuviera ese ritmo, la gente me confirma que cada vez hay más gente y coches por aquí. Estoy metamorfoseando en alguna clase de engendro antisocial grrrr.

Saludos desde mi “eremitorio” (me asalta la duda de si los ermitaños dejan de serlo con una conexión a Internet…)

Azote ortográfico dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Azote ortográfico dijo...

El caso es que a mí también me pica la curiosidad al respecto: no sé qué clase de productos tendrán, así que solamente queda ir para averiguarlo.

En cuanto a Córdoba, a veces pienso que no la supe valorar en su momento en la medida que habría correspondido. Hoy echo muchísimo de menos ese movimiento, sobre todo cultural, de que está impregnada (mi facultad, Filosofía y Letras, siempre era un hervidero de iniciativas y un punto de encuentro de gente con montones de inquietudes y propuestas). Por fortuna, aún me quedan por allí algunos de los mejores amigos que se pueden tener, y eso para mí vale más que cualquier otra cosa.

Saludos.

Azote ortográfico dijo...

Y se me olvidaba: al hilo de tu comentario sobre la próxima entrada acerca del maltrato animal, no sé si te habías enterado de esto:

http://www.vayatele.com/autonomicas/canal-sur-prepara-el-primer-reality-sobre-el-mundo-del-toreo

Yo estoy planteándome seriamente emigrar a Groenlandia. Esto es una vergüenza, y lo más triste es que recibe apoyo directo de las instituciones.

Otro abrazo.

Elba dijo...

Yo discrepo un poquito en tu reflexión sobre el CJ
En el sentido de que muestras el CJ como cualquier comercio, y en absoluto es así, el comercio justo no es solo comercio, es una forma de rechazo a las normas del comercio internacional, es una forma de activismo, todo acto de CJ debe llevar implicito un acto de sensibilización por parte del comerciante.

Yo siempre digo que si no comprasemos productos para los que trabjaan niños, no existiría la explotación infantil, el comercio justo es una forma de empezar.
Es una garantía de que al trabajador se le está pagando justamente y se le está tratando como una persona, que existe la igualdad entre hombres y mujeres, que existe una protección de los derechos fundamentales de las personas que trabajan para que tu obtengas un producto...

Desde luego que la máxima es reducir el consumo , pero no es incompatible, de hecho la mayoría de importadoras que conozco de CJ luchan por que esto asi funcione, y creen en otros modelos, en otras alternativas

Lo de vender CJ en grandes superficies como hace Intermon, es una parte del comercio justo con la que no estoy muy de acuerdo, pero bueno nunca llueve a gusto de todos, eso está claro


A parte de esto, leo por vuestros comentarios que estais viviendo entre Málaga y Granada, bueno yo soy una nueva vecina del pueblo de Vélez Málaga y estoy bastante interesada en estos temas de mercadillos , supermecados y demás, si me manteneis informada estaré muy agradecida.
Muchas gracias

Train dijo...

¡Bienvenida Elba!

Por desgracia estoy totalmente de acuerdo contigo, digo eso porque me encantaría montar una mesa redonda. Si te fijas digo que yo misma compro productos de CJ y por los mismos valores que comentas.

Perooou (tenía que haberlos) me parece una solución de transición, estupenda eso sí, a otro tipo de consumo: en el que el no se adapte como ahora, en las dinámicas de un mercado que queremos erradicar.

Y el último “pero” está relacionado con tu petición: un verdadero CJ es local, y lo lógico no es comprar vino chileno como venden en Oxfam, sino uno del país. Y la mayoría de las cosas que venden las podemos conseguir de cercanía gracias a la variedad de climas de los que disfrutamos.

Otra cosa bien distinta es por ejemplo, el chocolate y café, no lo hay aquí y si no podemos resistirnos habría que comprarlo de CJ (ya hablaremos más adelante, que bien merece una entrada).

En Málaga los mercadillos funcionan mejor al otro lado de la provincia, aunque no sé si algunos sábados tienen uno en Vélez. Sí que sé que por esa zona hay una Red de consumo, que es casi mejor
También se están alquilando en Vélez parcelas por 20 euros para que montes tu propio huerto, nosotros tenemos uno en Benagalbón (http://www.revistaelobservador.com/index.php?option=com_content&task=view&id=4428&Itemid=28), por si quieres participar en una iniciativa así y vas haciendo contactos. También se inaugurará etiqueta para ir hablando de eso, si te implicas en alguno y te apetece, aquí tienes donde contarlo

Gracias a ti por participar