martes, 12 de abril de 2011

Autoconstrucción II: Piedra seca.

Bonito, barato y duradero, en Andalucía tenemos bellas construcciones como las alpujarreñas y numerosos paisajes serranos escalonados por terrazas para aprovechamiento agrícola. Si por ejemplo una dehesa tiene restos de estos muros, aumenta su valor. Retenían el suelo y favorecían la infiltración de la lluvia, con su abandono se erosionan las laderas.

¿Has visto una fábrica de cemento?¿y una cantera? ¿cuadriculado ladrillo o voluptuosa piedra?
La técnica se usa casi desde que la mujer es mujer y ha llegado a proponerse en caso de catástrofes, puesto que en 10 horas 5 personas pueden construir un cobijo con sacas rellenas de arena.

Hagamos una albarrada. Necesitaremos:

Piedras del terreno, pala, maza para martillear, nivel, y una carretilla (para motivad*s: fajín, cinceles, andamios, cordel para el trazado previo, bocetos con el proyecto, etc)
El volumen de la construcción se obtiene multiplicando el largo por el alto, y se multiplica en metros cúbicos por 2 para obtener la masa (heeeuhh...)
Resulta bastante práctico separar las piedras según tamaños y si no están labradas, por formas.

¡Manos a la obraaa!
Cavamos una zanja para crear la zapata, no debe ser demasiado profunda, y algo más ancha que la base de la pared proyectada. Hay que verificar que no se muevan, para ello se rellenan los huecos laterales con piedra triturada hasta el nivel original del suelo. El material se comprimirá con el tiempo. Comprueba con el nivel que está recto, serán los cimientos de tu construcción.

Comenzamos a colocar las piedras, se ajustan buscando que no bailen, con la parte sin labrar hacia abajo, ayúdate de la maza. Como en Permacultura, cada piedra tiene una posición relativa respecto a las demás, y elegir la “cara bonita” para la fachada sólo será evidente con mucha práctica.

Las uniones de la hilera inferior no deben coincidir con la superior NUNCA, especialmente si la inferior es de mayor tamaño, que la aprovechamos de apoyo.

Se recomienda ir variando el tamaño de las piedras, después de varias pequeñas, colocar una grande, y así sucesivamente. Si no podemos evitar que alguna no encaje bien, la calzamos con piedras más pequeñas o le damos forma con el cincel.

De vez en cuando se colocan piezas más largas giradas hacia el interior, en perpendicular al muro (la cara pequeña se ve en la fachada). El muro tendrá una ligera inclinación hacia el interior con un espesor de mínimo 60 cm.

El coronamiento se hace con una piedra larga, pesada, y plana a modo de tapa. Hay que elegirlas cuidadosamente.

En las esquinas prioriza las grandes para aportar estabilidad (que las juntas nunca se alineen).
Las paredes aisladas deben tener una altura limitada por no tener suficientes apoyos, de lo contrario, caerá con el tiempo. A su vez, los muros de contención deben tener piedras ligeramente hacia adentro para crear una cara en pendiente, que se va inclinando hacia atrás.

Si quieres hacer un castillo que sobreviva a tus niet*s, puedes levantar otro muro paralelo dejando un pequeño espacio con el exterior, y rellenar la separación de gravas. Para ello no debe quedar ningún espacio libre y cada 50 cm ancho/alto dejar piedras más bien finas que unan ambos paramentos entre sí.

Y si te conviertes en un* picapiedra de pro, continuarás con cúpulas, torreones y piropos albañileros.

4 comentarios:

trotalomas dijo...

Train, ¿cuándo dices que vamos a reconstruir algún pueblo abandonado? Con la ayuda de alguna gente más, y seguro que voluntarios no faltaban, volver a dotarles de vida sería más que posible.

Es muy interesante la entrada, que además demuestra que para llevar a cabo una edificación sostenible, bioclimática, no es necesario tirar de ingeniería avanzada ni de materiales poliméricos de última generación.

Un saludo.

Train dijo...

¡Me apunto a un bombardeo! aunque poco pueblo abandonado que restaurar queda en Málaga, tenía la esperanza de ayudar con unos muretes este verano (claro que también tengo pendiente cardar lana y un curso de pastoreo XDDD).
Si te enteras de algo tennos al corriente por favor

trotalomas dijo...

¡Buenas!

En Málaga, pocos, pero en Burgos o Soria... :)

Oye, pues respecto al curso de pastoreo, conozco a un pastor de Granada que hace los quesos de cabra más exquisitos que he conocido jamás... y que siempre acepta colaboraciones en el cortijo. Ya te contaré, máxime si puedo asistir a cierto curso/charla sobre germinados donde es posible que volvamos a encontrarnos (especulo, pero bueno... :))

Saludos.

Train dijo...

Pues sí que quería ir, no participo en nada desde diciembre y me tengo que reincorporar, ya te comentaré pues