domingo, 21 de octubre de 2012

Plantas sagradas


Este largo desvarío hacía tiempo que quería hacerlo salir. Estaba segura de que no tendría nunca una forma que me satisficiera, de modo que lo suelto tal cual…

Me gustan las plantas. Comerlas (incluidas las silvestres, olvidadas de nuestras cocinas y tan socorridas siglos atrás) beberlas, hacer potingues para higiene o belleza.

Pero aun había puertas que no había abierto por puros prejuicios. No era en absoluto consciente de ellos, de cómo deformaban lo que tenía ante mí.

Las drogas se asocian automáticamente con problemas sociales, de salud, dependencia, marginación…y las cancioncillas de “legalización”, con hordas de hippies con ganas de estar todo el día fumeteando sin más.

Pero siempre que me topo con argumentos bien documentados, o convincentes, estoy dispuesta a abrir la mente y como mínimo, ver a dónde quieren llegar.

La historia de las drogas es la historia de la humanidad, pero
a las formas de control actuales le interesan las sustancias que estimulen para rendir, o las que adormezcan cuando seamos conscientes de lo deprimente que es el sistema en sí. Por supuesto, las que muestren “mundos mejores” o favorezcan la introspección y espiritualidad son demonizadas, supuestamente combatidas.

Entre las legales es bastante gracioso cómo muchas son fuertemente tóxicas, incluso mortales, pero al estar en manos de farmaceúticas son socialmente adecuadas. Un ejemplo, tratar con antidepresivos y ansiolíticos que generan dependencia frente a tratamientos alternativos como los que se demostraron eficaces años atrás con LSD (asombrosa su trayectoria y falacias que se le asocian).

También es increíble que tiempo atrás se dispensara cocaína y heroína en farmacias, que la publicidad del tabaco incluyera premeditadamente a madres y sus bebés con la experta recomendación de un médico a pie de foto.

No se habla de los peores estragos de la esclavitud (pasada y actual) a raíz de nuestra ansia de azúcar, café, té, cacao y alcohol (consideradas drogas o pecado y prohibidas en sus comienzos) ¡¡o la caja tonta!!

No me parecía hipócrita restarle importancia, no me resulta ni la mitad de grave los daños que causan unas sustancias y otras. Pero ¿Es eso cierto? Hay que leer mucho y/o experimentar para tener una visión más global de la que creemos tener como punto de partida.

Para mí, el problema de las drogas se asociaba a la idea de perder “el control”, de hacer o decir cosas que no me permitiría de ninguna manera, o quedarme tarada. Miedo a lo desconocido.

Igualmente a las veces que he sido asaltada por drogatas con mono. La dependencia desesperada que te deshumaniza. Pero por lo general se enganchan a derivados mucho más dañinos que la base de la que proceden, y al parecer hay personas con tendencia a ser dependientes en general, unido a un marco que lo favorece ¿El problema son l*s adict*s o el modelo de sociedad que lo genera? Porque debe saberse que SIEMPRE han existido pero ¿en qué proporción y de qué clase?

Es complejísimo, ni con mil páginas se dejaría de generalizar, pero lo que quiero tratar es la visión de lo primitivo, de los ritos chamánicos como restos absurdos de la superstición.

Más absurdo me parece a mí que aumenten las investigaciones que dan una base “científica”  a muchos de los conocimientos que diferentes pueblos “salvajes” conservan desde ni se sabe
(eso ya le confiere una existencia formal, aceptada para la superioridad occidental). No quiero caer en el tópico de "el buen salvaje" pero afinando más no deja de ser curioso que, salvo contadas excepciones, sean estos mismos grupos que se drogan con plantas sagradas quienes viven en mayor armonía con su entorno.

Nótese que hago gran distinción entre plantas sagradas y el resto de lo que vulgar y masivamente se expende como drogas en nuestra sociedad.

He leído a quienes me inspiran mayor respeto: Escohotado, Hofmann, Huxley, Ott, Jünger… a otros más alternativos: Mckenna, Castaneda…E incluso a quienes buscaron explicaciones fuera de lo convencional con medios alejados de enteógenos como Jung y Eliade.

Si quienes llevan el materialismo y positivismo por bandera aun no han abandonado la lectura, ya pueden hacerlo, no va a ser lo que se conoce como Ciencia lo que encontrarán aquí.

Y sigo acercándome al quid de la cuestión, el cómo ciertas plantas NO adictivas podrían transformar por completo nuestra reducida visión del mundo.

Obviamente no invito al consumo de nada, ni haría falta detallar que alguien con problemas mentales o de salud sólo debería tratarse con ayuda profesional (ejemplo, marihuana terapeútica)

Prosigo…Personalmente he llegado de forma espontánea a ciertos estados de consciencia que me han sobrecogido, y que habían durado realmente poco. La meditación y la Naturaleza eran las dos únicas formas que conocía. Calificaba otras como la “vía fácil e ilusoria”

Una vez se hizo el acercamiento intelectual debía llegar el práctico, para así, a diferencia de la mayoría, poder opinar con conocimiento de causa. Y os digo, que las plantas contienen las respuestas a muchos enigmas, nos acercan a una forma maravillosa de entendimiento del TODO, la unicidad, como sólo algunas personas dotadas o entrenadas logran. Es…como una llave al alcance de quienes nos sentimos menos capaces de alcanzarlo de forma dirigida.

Enumero, una a una, mi variada aunque poca experiencia.
Para ponerlo difícil intentaré condensar la impresión que me causó con una palabra al final:

Tabaco: Lo he probado. Con 9 añicos me hicieron fumar  para literalmente aborrecerlo de por vida, misión cumplida. Pero eso no se puede ni siquiera considerar tabaco. Esta planta tiene un sabor bien distinto y sus efectos son potentes, por eso se usa en trances chamánicos, me mareó con muy poco y no me atrevería a beberlo. La nicotina es venenosa y la uso sólo como insecticida natural (de hojas de la planta, no colillas). Multiusos.

Marihuana: No termino de aceptar la idea de meter voluntariamente humo en los pulmones…Aunque desde siempre he vivido rodeada de “porretas” y será por ello que antes de documentarme ya me resultaba de lo más normal. He dado alguna calada en rarísimas ocasiones, una vez me la recomendaron por un insomnio pasajero o por dolor de regla, por ejemplo, pero me baja la tensión demasiado, no me gusta. He comido una vez “spacecake” y reí de lo lindo. Aunque todo depende del contexto, puede ser otro vehículo para la mente bastante interesante. Sólo uso el cannabis en maceración de aceite para masajes y cosméticos. Afrodisíaco.

Coca: Por la misma regla de tres no sería capaz de esnifar :-S ¡o inyectarme algo por placer! Nonononono (P.D. estudiar su relación con las altas esferas y la sociedad del s. XXI no tiene desperdicio). Tan sólo una vez en una marcha por el monte me dieron hoja de coca para tener en un carrillo como lo hacen en Perú. Aparte de la mejilla dormida no noté nada ni sentí la más mínima gana de repetirlo.

Prosigo con plantas sagradas que he consumido en ayunas con mucho respeto y reverencia, en ambiente de recogimiento y en el campo. TODAS me provocan naúseas y su sabor me disgusta. En ni un solo caso perdí el “control”, podía mantener conversaciones perfectamente racionales y luego seguir tranquilamente con mis experiencias:

Argyreia nervosa: Hay quienes con 2 semillas parecen estar en otra dimensión, yo con 6 no logré gran cosa aparte de un desagradable vértigo. Decían que era mi autocontrol, hoy añado que suelen tomarse 9 semillas como mínimo. No faltaron los rituales apropiados de mano de una encantadora brasileña, y ha sido la única ocasión que he consentido en participar de un acto así con varias personas (de confianza).

Psilocybe cubensis: Parece que los árboles hablan ¿o sucedió realmente? Lo viví como si pudiera percibir nuevas cosas que siempre están ahí, quiero decir, que lograba comprender a un cardo mariano, pero nada de alucinaciones como gambas gigantes volando. Conexión, unión, creo que lo resume.

Mescalito: 4 grandes cucharadas del dios seco eran pocas al parecer. Se quedó como una pesada bola en el estómago y tan sólo pude intuir sus efectos. Eran visiones en las que predominaba lo vegetal, aunque el cactus me explicaba de todo suavemente, incluso sobre coleópteros. Pero fue leve. Bello, comprensión.

Adormidera: No hablo del látex fumable ni laúdano. Me refiero a la infusión de la cápsula vacía como lo hacían antiguamente por aquí. Hay que informarse mucho, esta planta sí puede crear adicción si no se espacia su uso, aunque sea en infusión. Para mí ha sido una luz en el tortuoso camino de mi transformación tras dejar los anticonceptivos orales. Me los recetaron por dismenorrea muy joven y al dejarlos después de tantos años habituada recordé por qué comencé…5 ibuprofenos diarios no me libraban por completo del calvario. Ahora ayuno el primer día de regla y tomo la infusión. 1 vez al mes, no más. Puedo hacer tareas normales y la sensación es: “Sé que me duele, pero no me molesta” y de mucho “amor” (fraternal). Es realmente apasionante leer su historia, enfatizo, interesantísimo que el papaver somniferum hasta hace poco, y aun en algunos lugares, sea considerado "la medicina universal",
God's Own Medicine "la propia medicina de Dios". El significado original de fármaco tenía que ver con algo que según su uso y dosis puede curar o envenenar. Bienestar, sensorial.

Ayahuasca: Para mí hasta ahora la DMT es la reina, la llave, la clave. Un viaje terrorífico que me transformó por completo. El vino de Jurema con ruda siria es una prueba de peso porque se suele vomitar como purificación inicial, es tan violento que sientes que te partes en dos. Puedes hacer algunas preguntas si es que quieres trabajar un tema concreto y se te muestran imágenes (a ojos cerrados), sonidos muy potentes, y emociones tan desnudas e intensas que hay que estar verdaderamente a punto para embarcarse ¡Por algo es la liana de los muertos! Si todo el mundo la tomara al menos una vez en su vida serían ecologistas (o más bien no habría razón de serlo). También creo que las maldades se verían ante el espejo, las bondades se sentirían reafirmadas, volveríamos a fundirnos con la Naturaleza…Fórceps.

Por si alguien no lo sabe, muchas de estas plantas se usan tradicionalmente por indígenas de distintas partes del globo para todo tipo de cuestiones fundamentales, la cohesión grupal. Existen iglesias como “Uniao do vegetal” o la “Peyote Way Church of God”.  Pero también tratan y curan numerosas dolencias.

El uso de las plantas sagradas casi ha desaparecido por la homogeneización cultural, pero resurgen para cambiar a quienes las veneren. No comparto la idea simplista de que se trata de un divertimento más para gente ansiosa de nuevas experiencias (hay que tener tripas para tomar algunas) creo firmemente que es una herramienta muy potente para cultivar la espiritualidad, la disolución en el absoluto, en la Naturaleza.

No, no me he convertido en una hortelana hare yonkikrishna, entonces es que te has quedado en la superficie…o yo me he explicado fatal XDD. Espero que el masacote os haya servido, gustado, o simplemente interesado.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Qué viste con el DMT?

Train dijo...

Mmm, difícil de explicar y resumir, era un bombardeo de sensaciones, sonidos y visiones...La primera vez, ruidos electrónicos ochenteros, gritos y risas, el cuerpo se disolvía y absorbía hasta la desaparición. Veía imágenes de infancia que había olvidado, fractales coloridos de toda clase, mucha sangre y horror (en respuesta a mis preguntas sobre la existencia o no del karma).

Vi a personas que son o han sido importantes para mí (incluida yo misma) y me desvelaba o confirmaba información sobre ellas que me ayudaba a comprenderlas mejor.

La segunda vez fue muy leve y breve. Lo más real fue la sensación de ser un bebé y estar apretujada contra el pecho de mi abuela mientras me revelaba cosas bastante emotivas.

Es que la planta te “cuenta” cosas, responde a algunas preguntas, no a todas, yo le hice un par y me “amenazó” con hacerme vomitar de nuevo, l no recibir respuesta, no hice caso y cumplió cruelmente.

No oía palabras, es como si fueses asimilando la información y respondes con tus pensamientos.

Para mí es demasiado duro todo el proceso. Dudo que repita en muuuucho tiempo, si es que lo hago, pero sería interesante que todo el mundo lo hiciera al menos una vez en su vida, en serio que el mundo sería bien distinto, PARA MEJOR. Aumenta tu sensibilidad, comprensión, empatía, los lazos con la tierra y todas esas “jipiadas” que urgentemente debemos potenciar.

Un saludo

Train dijo...

https://www.youtube.com/watch?v=be80rAMd8bU