sábado, 31 de agosto de 2013

Escuelas libres frente a escuelas creadoras de rebaños ciegos

Hace un par de años asistí a unas clases que, terminaron por cambiarme los esquemas que tenía sobre nuestro sistema educativo.

Para empezar, la identificada como enseñante nos hizo colocar las mesas en círculo y ella no se situó en el centro, ocupó una silla como cualquier asistente.

Aquella nimiedad ¡no lo era tanto! pues acostumbrada a estar frente (y a veces ligeramente a menor altura) de quien da un discurso que debo retener, este cambio de disposición implicaba que esta mujer se consideraba una igual y creía que nuestras aportaciones eran valiosas para un aprendizaje mutuo…

¡¡¿?!! Es decir, en un abrir y cerrar de ojos dejamos de ser sujetos pasivos de la enseñanza. Lo que no sabíamos, es que alguien estaba tomando notas diferente al resto: Estaba cuantificando quiénes tomaban más la palabra, interrumpían más al resto (especialmente para dar una opinión contraria) y su género aparente en cada ocasión.

Pese a que nos considerábamos personas muy abiertas nos sorprendimos muchísimo al saber que más de la mitad del tiempo grupal era empleado por los hombres, interrumpían más (y en mayor medida si era una interlocutora) y las mujeres levantábamos muchísimo menos la mano para participar.

Puedo recordar miles de sesgos sexistas en mi educación, y el resultado es que opino que nuestra cultura simplifica a los seres vivientes de forma dual: macho-hembra, y quienes se sientan otra cosa, se les fuerza a elegir o a ser discriminadxs. Da para otra entrada pero por ejemplo a los niños no se les enseña en absoluto el valor de los cuidados, pero sí el de la violencia, se reprimen sus necesidades de expresar sentimientos, etc. A las niñas igualmente se las induce a ser pasivas, a temer mucho más y ser protegidas con todas sus implicaciones. Sea como fuere en el mundo actual sigue sin existir una equidad real y la educación tiene mucho que ver.

Cuando había que hacer un trabajo grupal, fue también muy esclarecedor para quienes proveníamos del estado español, comprobar que lxs compañerxs del extranjero tenían mucha más facilidades para coordinarse entre sí, así como para exponer los resultados ante el resto sin cohibirse.

Nuestras edades iban desde los 21 a los 60 años ¡¡fue tremendamente enriquecedor!!

Teníamos tutorías diarias así como tiempo en cada clase para resolver todas las dudas. En mi infancia al menos, no se preocuparon por satisfacer mi curiosidad natural, sino más bien a reprimirla estrictamente a lo que demandaba el programa.

Por ejemplo, no me explicaron demasiado sobre ciclos naturales como la reproducción y la muerte. Yo quería saber más.  La profesora preguntó a mi madre si acaso no resolvían mis dudas en casa (sólo en lo referente a sexo). Mi padre recuerda también a un profesor del instituto que lo llamó porque  “le hacía muchas preguntas sobre cada tema”…y le contestó “¿Me está diciendo que tiene objeciones a que mi hija quiera aprender más?”

Por otro lado, hoy día las familias en general casi no se implican en los centros escolares (nuestro sistema laboral no ayuda en absoluto) y quizá sea una de las causas por las que haya progenitores violentos con el profesorado, que no tienen ni la más remota idea de lo que sucede en los centros y a sus hijxs.

De aquellas clases saqué más conclusiones ¿Acaso he retenido algo de lo que aprendí en todos los años pasados? No voy a negar que muchas cosas me hayan sido útiles, pero la mayoría las he olvidado por completo.

Está claro, se trata de especializar desde temprano a los sujetos que servirán de engranajes en esta maquinaria mundial. Que las personas más rebeldes queden anuladas desde temprano, que seamos receptáculos no participativos, que no sepamos organizarnos para no causar problemas en el futuro. Cualquier creatividad que amenace con innovaciones será debidamente encauzada a los parámetros aceptados. Se promueve una sociedad consumista y consumible, manejable, conformista, aborregada (es decir, unida, pero sin más entidad que la masa abstracta). Hay que mantener el status quo  y la enseñanza es la herramienta más terriblemente amenazadora

Lo que más me interesa: Nuestra educación no sólo es androcéntrica (en Historia, Literatura, Ciencias…) sino sobre todo antropocéntrica: Unos animales son “carne”, otros vehículos, pieles, o seres salvajes de los que hay un distanciamiento tal, que con los años (perdida ya mucha sensibilidad) no sabemos que nuestros actos tienen consecuencia en ellos.

Ejemplo: Las excursiones que hacíamos a el zoo o a granjas escuelas para actividades como hacer dar infinitas vueltas a un pobre borrico con cada unx de lx niñxs del colegio.

El mundo vegetal es otro gran desconocido…¿Alguien ha visto “Nuestros hijos nos acusarán”? Trata de la historia real cómo un pueblo francés se transforma con el sencillo gesto de introducir un huerto en la escuela, así como alimentos ecológicos en el comedor.

¿Y qué hay del convencional concepto del "castigo ejemplarizante"?

Creo que hay muy pocos aspectos de cada cual que nos son inherentes, más bien hemos sido condicionadxs desde el nacimiento. Las circunstancias personales y la educación nos van modelando. La socialización es vital para crear un mundo igualitario y respetuoso con todos los seres vivientes.

¿Alguien se ha implicado algo con cualquiera de los movimientos sociales surgidos a raíz de la crisis? ¿No ha observado, especialmente al comienzo, las tremendas dificultades para debatir abiertamente sin que los egos personales se ofendieran?¿A organizarse de forma efectiva y de modo horizontal? Somos resultado de un sistema educativo que busca nuestro productivismo, no nuestro desarrollo integral.

Por eso las iniciativas de escuelas alternativas (en casa, cooperativas, S.L., ect, siguiendo Steiner, Freinet, Montessori…) me parecen tan interesantes y necesarias.

Se adaptan a las necesidades del alumnado, se espera la participación activa de las familias, se promueve el respeto y conocimiento del entorno, de lxs niños de otras edades (muchas veces están en la misma aula sin jerarquías) la importancia de la colaboración en equipo en lugar de competición, enseñan jugando, respetan el ritmo de aprendizaje de cada persona, y muchísimo más.

Los ejemplos que conocí en Bélgica eran más que viables. Tuve amistades que concluyeron sus estudios universitarios de forma brillante, además de ser personas que me resultaban bastante interesantes.

Las dos hijas de una amiga estudian en una pequeña escuela rural de Málaga, me contó un par de anécdotas interesantes:

Un día una vió una abubilla de camino al cole y se lo comentó a su maestra. Ella propuso que aquél día, según las capacidades de cada niñx, buscasen en Internet información sobre esta ave, que otrxs hicieran dibujos, una redacción con lo aprendido, etc. Al otro día salieron al campo para ver la fauna local, y de paso aprender algo más sobre árboles.

Un año las cambió a un colegio más cercano y fue a una tutoría. Mientras esperaba pudo ver todo el pasillo empapelado con leones coloreados por el alumnado: todos iguales y perfectamente estandarizados...Coloreados sin salirse de la línea mientras que el de su hija…Era azul y verde y un tanto “freestyle” (Muy simbólico).

¿Qué hacer?

Implícate de verdad, no sólo en el ámbito familiar, sino en el escolar. Si no tienes opción de escuela libre o alternativa, en la pública. Por ejemplo, la Marea Verde busca voluntarixs para crear textos libres y sustituir los costosos libros de texto, que se renuevan cada año para hacer negocio de un derecho fundamental.

Lucha para que no siga degradándose y desapareciendo la enseñanza gratuita

Inaugura un huerto escolar en el que participen niñxs y personas mayores. Crea talleres extraescolares con temáticas que el currículo excluye, pero las familias consideren importantes.

¡Crea una escuela libre! Hay mucha información en la red así como muchas iniciativas que estarán encantadas de mostrar su metodología a quienes se interesen por ellas.

Cada vez hay más dificultades para hacer amistades estando en casa frente a una pantalla. Puedes por ejemplo, organizar un grupo de familias que algunos fines de semana quiera reunirse para ir al campo, hacer manualidades, juegos, cuentacuentos “edificantes”, talleres varios…

En fin ¡lo que se os ocurra! Os dejo con una anécdota más: Mi prima pequeña tiene un corazón que no le cabe en el pecho. Se preocupa siempre por las personas mayores, con alguna dificultad, menor edad, a quienes el resto deja de lado.

Pero es muy  “mala estudiante” (según parámetros convencionales) porque no le gusta nada hacer los deberes y preparar los exámenes. Como también era tímida y le daban miedo muchas cosas como los animales e insectos, la apuntaron a los scouts.

Le dieron pequeñas responsabilidades como encargarse de las más pequeñas que llegaran nuevas y echasen de menos su casa. Siempre atenta a las necesidades de quien tenga al lado, es alegre, cariñosa, muy responsable, tiene un don para la organización (se encargó de la última salida grupal a Granada o del cumpleaños sorpresa de su hermana)

¿Acaso no son cualidades de utilidad para la sociedad? Pero no son evaluables y cada año la machacaban con malas notas…Hasta este año, en el que su tutora escribió una carta que decía “Pese a las notas, gracias A. soy yo quien aprende de ti cada día…” y le dijo a mi tía “que es una gran persona” :___)

Será que es muy importante para mí, que voy a ser madrina en breve…no sé, había que soltarlo. ¡Besos!

Dedicado a Héctor

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